Sí, en efecto, la vida son dos días ¿y?.
Habrá que aprovecharla, disfrutarla, sentirla...en definitiva vivirla. Arroparla de caricias, abrazos, miradas, sonrisas. Afrontarla sin miedos, sin complicaciones. Escuchar sus pequeños susurros que entran en dirección corazón. Oler sus dulces aromas que sin querer te recuerdan uno de los momentos junto a él, sus palabras, que antes te dolían y ahora son un simple y bonito recuerdo. Hablar con ella, dedicarle bonitas y dulces palabras que al fin y al cabo es lo quieres decir, lo que quieres escuchar. Y abrazarla, y nunca soltarla, porque junto a tus amigos es lo más grande que tenemos. Porque la vida puede ser maravillosa.
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